NOTICIAS

Noticia Ampliada
Volver a las Noticias

VIII Congreso Latinoamericano de Ciencia y Religión - 20 al 22 de Octubre de 2014

"La sacralidad de la vida en una tierra habitable para todos" Del 20 al 22 de octubre de 2014 Un espacio académico e interreligioso para pensar conjuntamente sobre la dignidad humana y nuestra responsabilidad sobre el ambiente RESUMEN DEL ENCUADRE El don de la vida abarca una pluralidad asombrosa de seres de los cuales somos interdependientes y custodios. Este don alcanza al prójimo, con quien compartimos un lugar de diálogo original y una historia común. También abarca el planeta y su biosfera, cuya sorprendente unidad, descubierta con mayor lucidez en los últimos tiempos, nos urge a plantear la cuestión de la dignidad humana en el marco del respeto al ambiente natural que nos cobija. La actual situación planetaria nos exige un abordaje multidisciplinario sobre el fenómeno de la vida y su futuro. Las ciencias y las tecnologías han de aportar en su estudio. Pero, al mismo tiempo, esta tarea precisa de otros estratos del conocimiento que sostengan en sus fundamentos la investigación y los programas prácticos de intervención sobre la vida humana y la biosfera. De esta manera, las disciplinas vinculadas con el pensamiento filosófico y religioso parecen ser reclamadas cuando la cuestiones bioéticas y ecológicas se transforman en algo que escapa a los propios límites impuestos por los métodos particulares y, sobre todo, cuando modifican abiertamente las bases de la vida de cada individuo y del planeta, poniendo en riesgo su propio futuro. La sacralidad de la vida en una tierra habitable para todos será el tema de reflexión de este congreso. Expositores de diversas disciplinas, corrientes de pensamiento y religiones dialogarán a fin de ir enriqueciendo la visión sobre el complejo y vulnerable mundo humano y biológico, poniendo en debate las concepciones de progreso y desarrollo. OBJETIVOS Y PROPÓSITOS DEL CONGRESO El Congreso se propone poner en diálogo ciencia, filosofía y religión, para pensar la problemática de la convivencia y el predicamento humano integralmente, sobre el telón de fondo de cuestiones que era imposible anticipar hace medio siglo y que están simbolizadas en el advenimiento de la era atómica. Fue ésta la señal primera de que nosotros, los seres humanos, estábamos adquiriendo el poder suficiente como para destruir las mismísimas condiciones que hacen posible nuestra vida y la de otros seres vivos. Desde entonces cambiaron muchas cosas en múltiples y diversos planos. Y aunque la amenaza nuclear, en parte, ha retrocedido, el estudio del polisémico problema que simboliza se ha tornado más perentorio, en la medida en que los avances científicos y tecnológicos dotan al ser humano de instrumentos cada vez más sofisticados y de mayor poder y alcance. Esto sucede en el contexto de un planeta globalizado en el que las fronteras se han ido desdibujando y la relación espacio-tiempo se ha modificado. El don de la vida abarca una pluralidad asombrosa de seres de los cuales nos sentimos interdependientes y custodios (cfr. Sal 8 ). En particular, éste don alcanza al prójimo con quien compartimos el sentido de poseer un lugar de diálogo original y una responsabilidad por su cuidado. A su vez, la expresión “una tierra habitable para todos” recuerda la básica cuestión de la unidad del planeta que nos cobija, esto es, el complejo fenómeno de lo ecológico, que conlleva problemáticas teóricas y concretas del ambiente, la sociedad y su mutua relación. Cuestiones que afectan a todos. En la actualidad, hay numerosas y diversas instituciones e investigadores que abordan tanto los desafíos científicos ligados a la vida humana como los problemas sociales, ambientales y económicos, relacionados con el mundo globalizado que ha visto multiplicar las migraciones transnacionales y la concomitante violencia interétnica. Por ello, tanto el estudio de las identidades étnicas y religiosas, como los estudios culturales y de la intolerancia ante la alteridad, también han cobrado nueva relevancia. La alta complejidad de estos desafíos exige necesariamente un abordaje multidisciplinario y un obligado intercambio entre diversos campos de la investigación. Al mismo tiempo, ésta tarea de diálogo interdisciplinario precisa de otros estratos del conocimiento no exclusivamente científicos o tecnológicos, que sostengan la investigación y los programas prácticos. De ésta manera, las disciplinas vinculadas con el pensamiento filosófico y religioso parecen ser reclamadas cuando la cuestiones bioéticas y ecológicas se transforman en algo urgente e indispensable, que escapa a los propios límites impuestos por el método particular y modifican abiertamente las bases de la vida de cada individuo y del planeta. Esta situación pone en riesgo el propio futuro de la humanidad y, más inmediatamente, el de los sectores más vulnerables. Se trata de un problema con el que se confronta la humanidad porque todos estamos involucrados. Por ello, cada uno de nosotros está llamado a ser parte en la solución. Las temáticas que se proponen a continuación están relacionadas con el marco teórico descripto. Dicho marco atraviesa la serie de congresos latinoamericanos de Ciencia y Religión caracterizados por su búsqueda de perspectivas de tratamiento científico, filosófico y teológico acerca del mundo en que vivimos.
Programa de actividades y contenidos en: http://www.seminariorabinico.org.ar/nuevoSite/archivos/VIII_COMPLETO.pdf
Publicado: 2014-09-10